| Las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), antes conocidas con los nombres de enfermedades de transmisión sexual (ETS) y enfermedades venéreas, son un conjunto de enfermedades infecciosas agrupadas por tener en común la misma vía de transmisión: de persona a persona a través de las relaciones sexuales.
Las ITS son causadas por bacterias, virus, protozoarios o parásitos. Entre las ITS más conocidas se encuentran: Clamidia, Herpes, Gonorrea, Sífilis, Hepatitis, Virus de Papiloma Humano (VPH) y el Virus de Inmunodeficiencia Humano (VIH)/SIDA. Una persona puede padecer una ITS sin notar ningún signo ni síntoma. Los síntomas pueden tardar en presentarse hasta unas semanas o meses después del contacto sexual. Sin tratamiento adecuado, muchas de estas infecciones pueden provocar problemas serios de la salud, esterilidad, disfunción eréctil e inmunodeficiencia (debilitación del sistema defensivo del organismo), entre otros.
Las ITS se pueden transmitir por prácticas sexuales como la penetración anal y vaginal y el sexo oral si no se utiliza preservativo o condón. En algunos casos se pueden transmitir por contacto cutáneo, o sea, frotamiento de los órganos genitales entre dos personas. |